
Direcciones – Desde los aeropuertos de Milán/Boloña/Florencia – desde el Norte
Desde MILÁN/BOLOÑA/FLORENCIA coger la A1 Autopista (flechas verdes) dirigiéndose al sur, hacia FIRENZE/ROMA.
- Una vez en la autopista, salga a Firenze Impruneta
- Después de la estación de peaje, doble a la derecha, hacia Siena
- Recorra la carretera de dos carriles hacia SIENA
- Coja la primera salida para POGGIBONSI (Poggibonsi Nord)
- Doble a la izquierda hacia el centro
- Deberá subir y luego bajar para llegar al pueblo
- Al final de la bajada, antes del centro, doble a la izquierda hacia Castellina in Chianti
- Siga esta carretera por 18 km. aproximadamente
- Doble a la derecha hacia Cispiano
- Una vez alcanzada la carretera no asfaltada, conduzca aún por 1,7 km hasta "Il Cellese"
Direcciones - Desde los aeropuertos de Roma – desde el Sur
Desde ambos aeropuertos de Roma siga las señales VERDES correspondientes a las autopistas de FIRENZE y GRANDE RACCORDO ANULARE - NORD (GRA). Ésta es la circunvalación de Roma. Una vez que usted se encuentra en el "GRANDE RACCORDO ANULARE" continue hacia el norte cogiendo la autopista para FIRENZE: Autostrada A1. Desde aquí se emplean 2 horas aproximadamente para llegar hasta nosotros
- Abandone la Autostrada A1 en la salida de VALDICHIANA
- Después de la estación de peaje doble a la derecha hacia Siena
- Recorra la carretera de dos carriles hacia SIENA
- Cuando se encuentre cerca de Siena, siga las indicaciones para FIRENZE
- De esta carretera de dos carriles salga a MONTERIGGIONI
- Después de la salida se encamine hacia Castellina Scalo
- Una vez pasada Castellina Scalo, a 500 m. aproximadamente, encontrará a la derecha la indicación para Castellina in Chianti
- Llegue hasta el centro de Castellina in Chianti
- Recorra todo el pueblo hasta encontrar otro cruce
- Aquí doble a la izquierda hacia Poggibonsi
- Siga esta carretera por 5 km. aproximadamente y doble a la izquierda dirigiéndose a CISPIANO
- Ésta es una carretera no asfaltada
- Conduzca por 1.7 km aproximadamente hasta "Il Cellese"
Tour nei dintorni
Un lugar de ensueño: Cortona e lago Trasimeno
Por si sola Cortona merece una visita; ciudad etrusca, después romana y luego renacentista, es un cofre de maravillosas joyas del pasado. Una de las más prodigiosas Obras de Fra Angelico se encuentra en el museo Diocesano. Desde aquí merece una excursión el lago Trasimeno, con sus pueblos, en particular Passignano, comprimido entre verdes colinas y el azul del lago donde se asoma.
Desde el verde Chianti a la Maremma:
Colle Val d’Elsa , ciudad natal de Arnolfo di Cambio, vio el comienzo de la industria del cristal en el año 500. Pueblo donde arte e historia se funden en un estilo de vida.
Massa Marittima , sobre una colina panorámica, el centro histórico de este pueblo encerrado por sus muralla , representa uno de los complejos urbanísticos más importantes de la Toscana. Pequeñas callejuelas bajan y suben por la colina conduciendo a un lugar mágico, donde la armonía de su arquitectura acoge al visitante dejándolo asombrado por sus formas y colores sin tiempo.
SOUTH OF SIENA
Al sur de Siena, tierra de antiguas batallas en la época medieval, con un paisaje que cambia el rostro según la estación del año, se encuentra “la terra dell’Arbia”:
- Montalcino, y su embriagador “Brunello”
- Pienza, la ciudad del papa Pio II
- Montepulciano y su civilización etrusca.
Los podrás visitar aproximadamente, en una hora, desde Siena siguiendo la antigua “Via Cassia” (dirección Roma).
San Gimignano y Volterra
La Toscana, estaria incompleta en su encanto, sin San Gimignano y Volterra; donde tendrás la sensación de volver al pasado, atravesando un paisaje que estimulará profundamente tus sentidos.
Todo ello a menos de una hora de viaje.
Entre bosques y viñedos
Te darás cuenta, que el vino Chianti ha escogido como cuna de nacimiento, el lugar más místico de la Toscana, donde la naturaleza encuentra su mayor exaltación en el color y en la unión que el hombre ha establecido con el ambiente, haciendo de esta tierra unos de los paisajes mas bellos de Italia.
Todo un día para descubrir antiguas aldeas, ermitas, bosques de cipreses y viñedos ordenados; visiones de gran sugestión, que hacen de este territorio un espectáculo digno de disfrutar.
Al atardecer, verás gente caminado por la campiña hacia pueblos donde, hace tiempo, el sonido de las campanas se confundían con el de las espadas y ahora, el perfume de las flores y de las plantas, se mezclan con los colores de un atardecer inolvidable.